¿Migraña o solo un dolor de cabeza? Las claves para reconocer sus síntomas y saber cuándo consultar

Aunque muchas personas usan ambos términos como sinónimos, la migraña es una enfermedad neurológica con síntomas específicos que pueden llegar a incapacitar a quienes la padecen. Reconocer sus señales permite acceder a un diagnóstico oportuno y mejorar la calidad de vida.

Sentir dolor de cabeza de vez en cuando es una experiencia común. Sin embargo, cuando ese dolor es intenso, pulsátil y se acompaña de náuseas o una alta sensibilidad a la luz y al ruido, podría tratarse de una migraña y no de una cefalea común.

En conversación con Migraña En Foco, el presidente de la Asociación de Cefalea y Algias Craneofaciales de Chile (ACEFALCH), Raúl Juliet, explica que la migraña "es una enfermedad neurológica que no solo implica dolor, sino síntomas como náuseas, fotofobia y sensibilidad al ruido, con una intensidad que puede ser moderada a severa".

La migraña afecta a millones de personas en el mundo y puede interferir significativamente en la vida cotidiana. A diferencia de otros tipos de dolor de cabeza, sus crisis pueden prolongarse entre cuatro y 72 horas si no reciben tratamiento adecuado.

¿Cómo diferenciar una migraña de un dolor de cabeza?

No todos los dolores de cabeza son migraña. Las cefaleas comunes suelen aparecer por causas como el estrés, la tensión muscular, la deshidratación o la falta de sueño, y generalmente producen una molestia de intensidad leve o moderada.

En cambio, la migraña suele provocar un dolor pulsátil que, en muchos casos, afecta solo un lado de la cabeza y empeora con la actividad física. Además, es frecuente que quienes la padecen necesiten interrumpir sus actividades debido a la intensidad de los síntomas. 

Entre las señales más características se encuentran:

-Dolor intenso o pulsátil, generalmente en un lado de la cabeza.
-Náuseas y, en algunos casos, vómitos.
-Sensibilidad a la luz (fotofobia).
-Sensibilidad al ruido (fonofobia).
-Molestias frente a determinados olores.
-Alteraciones visuales, como destellos o puntos luminosos, conocidas como aura, en algunos pacientes. 

Muchas personas normalizan los síntomas y uno de los principales problemas es que quienes viven con migraña suelen acostumbrarse al dolor y retrasan la consulta médica. "Es una enfermedad silenciosa, con mucho estigma. Los pacientes tienden a normalizar el dolor y no consultan a tiempo", advierte Juliet. Por ello, los especialistas recomiendan acudir a un profesional cuando los dolores de cabeza son frecuentes, aumentan en intensidad o interfieren con las actividades diarias.

También es importante buscar atención médica inmediata si el dolor aparece de forma repentina e intensa, se acompaña de fiebre, rigidez de cuello, dificultad para hablar, pérdida de fuerza, alteraciones en la visión o confusión, ya que estos síntomas podrían corresponder a otra condición que requiere atención urgente.

Un diagnóstico oportuno puede marcar la diferencia

Aunque la migraña no tiene una cura definitiva, actualmente existen tratamientos que permiten reducir la frecuencia e intensidad de las crisis, además de mejorar la calidad de vida de quienes conviven con esta enfermedad.

Recibir un diagnóstico oportuno también ayuda a evitar la automedicación y a identificar los factores que pueden desencadenar los episodios, permitiendo un tratamiento más efectivo y personalizado.